martes, 9 de julio de 2013

Atletas bolivianos no irán al mundial de Ucrania por falta de visa

Estéfani Coronado y Pablo Rodríguez junto a su entrenadora Martha Marín. 
El fin de semana es especial para los atletas más jóvenes del mundo, se efectuará el mundial en Ucrania. Las futuras figuras del deporte base han dedicado estos últimos tres años a entrenar duro y además asistir a variedad de competiciones internacionales para obtener la clasificación a la cita, pocos lo lograron.



Entre los afortunados clasificados se encontraban Estéfani Coronado  y Pablo Rodríguez, ambos rompieron en llanto esta tarde,  cuando se enteraron de que no podrían viajar por un descuido en los tramites de la visa. “Tanto que nos había costado ser tomados en cuenta entre los 10 mejores del planeta”, fue la reflexión de ambos.

“No puedo creer que esto nos haya pasado, estábamos tan cerca, todo estaba listo”, expresó resignada Coronado apenas abandonaba el aeropuerto con maleta en mano y a manera de consuelo se repetía que no iba a dejar de entrenar;  es más,  esta tarde volvería a la pista del Hernando Siles para seguir practicando.

“Pablito aún tiene esperanzas  y no quiere salir del aeropuerto”, añadió la entrenadora Marta Marín con pesar, quien tras varios intentos no pudo lograr que uno de sus deportistas asimilase la mala nueva.   En cuestión de horas, Marín vio frustrarse un ciclo de preparación por problemas que superan su responsabilidad  y sólo perjudican al país, pues sus pupilos son dos de los mejores exponentes del atletismo boliviano.

Coronado es la marchista número uno de Sudamérica en su categoría. Hace unas semanas detuvo el cronómetro en 23 minutos 23 segundos tras cumplir la prueba de los cinco kilómetros, con lo que además impuso una nueva marca nacional.

Rodríguez no se queda atrás, logró recorrer diez kilómetros en 43 minutos 51 segundos en el Grand Prix de Lima - Perú, siendo uno de los mejores tiempos conseguidos en la prueba.

En el recuento, sólo queda resaltar el gran compromiso de ambos deportistas, quienes dedicaron innumerables horas de gimnasio y trabajo en las pistas sudamericanas con el fin de representar a Bolivia en la mayor cita deportiva del planeta,  reservada para los atletas juveniles.

El descuido dirigencial  frustra a quienes quizá sean los mejores marchistas que representan en la última década al país, dejando latente una interrogante: ¿volverán a encontrar una motivación similar de aquí en más?, con la esperanza de que la respuesta sea favorable sólo queda seguir su carrera  y esperar otra cita de estas características dentro de tres años, pero en la categoría mayores.

Fuente: Erbol.