martes, 14 de abril de 2015

San Antonio se adueñó del Interkínder

Kínder San Antonio se quedó con el título. (Foto: Nils Angulo)
En un partido infartante San Antonio se coronó campeón del XVII campeonato de fútbol de salón Interkínder al derrotar por 2 a 1 a Teófilo Yuri y se adueñó de la Copa Reny Rodríguez.

Los niños demostraron buenas condiciones para el fútbol de salón en la final del torneo que disputó la noche del lunes en el coliseo Patujú que como en pocas ocasiones estuvo abarrotado de público, en esa ocasión eran los padres de familia de los cuatro equipos que jugaron la final.

En el partido preliminar los niños del kínder Inmaculada Concepción se quedaron con el tercer lugar al doblegar a Divino Niño un difícil rival que lucho hasta el final pero no pudo igualar el marcador.

El plato fuerte de la noche tuvo como protagonistas a los niños del San Antonio y Teófilo Yuri que demostraron ser los mejores para llegar a la final, pero uno de ellos tenía que salir victorioso de la contienda y en esta oportunidad la suerte estuvo del lado de los “religiosos” que ganaron por 2 a 1, el partido fue emocionante, especialmente en la parte final cuando Yuri estuvo a punto de igualar el partido lo que obligaría a la definición por penales, pero no logró su objetivo.

La alcaldesa Reny Rodríguez acompañado de otras autoridades personalmente entregó las medallas, diplomas, trofeos e indumentaria a los gallardos campeones que junto a sus padres no se cambiaban por nadie.
La docente Susana Montaña, del kínder San Antonio, dijo que el título es fruto del trabajo, el equipo de nuestra unidad educativo siempre es un gran protagonista del torneo, explicó.

LA NOTA NEGRA.

Pero como en cada celebración hay alguien que siempre desentona y quiere robarse el show, está vez fue el turno de un puñado de energúmenos gendarmes municipales que exageraron en la seguridad y se tornaron insoportable al momento de la premiación incluso impidiendo el obstaculizando el trabajo de los medios de prensa. Al final la alcaldesa sin comerla ni beberla tuvo que pedir disculpa por el acto grosero de los gendarmes y todos que damos satisfechos. Pero queda el antecedente.