domingo, 3 de mayo de 2015

Vergonzosa despida de Guabirá


Un vergonzoso empate 1 a 1 frente a Ciclón tuvo como despida Guabirá en la última fecha del hexagonal final del Nacional B. Fue incapaz de ganar el partido jugando de local para borrar la mala campaña que realizó y más bien permitió que los “Chapacos” festejen en la otrora respetada y temida Caldera. Ciclón vuelve a la Liga después de 20 años, Guabirá le dio la mano con el empate.

El equipo dirigido por Víctor Hugo “Copito” Andrada tenía aprendido muy bien el libreto, en Montero era ganar o empatar y así lo hicieron se plantaron muy bien en la cancha sin desesperación y dejaron que los azucareros hicieran en gasto.

En la primera etapa el árbitro Alejandro Mancilla cobra un penal favorable a Ciclón por una supuesta falta cometida sobre el delantero argentino Juan Voglitti que se encargó de ejecutar la pena máxima pero atajó el portero Pedro Galindo. Por adelantamiento del portero el juez hace repetir el disparo. Otra vez Vogliotti remata y ataja nuevamente Galindo, dejando las cosas cero a cero en la primera etapa.

En el complemento desde el inicio Ciclón se va con todo en busca del gol, pero se encontró siempre con un inspirado Galindo que incluso se dio el lujo de atajarle un tercer penal a Vogliotti.

Hasta que llega al minuto 19 cuando se cobra un tiro de esquina a favor del equipo tarijeño, Juan Vogliotti aprovecha el único error del arquero Galindo y de cabeza manda la pelota al fondo del arco azucarero. Festejan los hinchas albiceleste y el cuerpo técnico visitante, hasta ese momento el gol les daba el título y regreso a la Liga.

Tuvieron que pasar veinte minutos para que Darwin Ríos logrará el empate con un gol de cabeza, superando a Jorge Ruth que respondió bien toda la tarde. El gol azucarero motivó preocupación en “Copito” Andrada y fue una inyección anímica para los dirigidos por Notta que dispusieron de otras ocasiones pero no supieron concretar.


Al final el empate el empate le dio la consagración a Ciclón que retorna al fútbol profesional después de veinte años, y la vergüenza a Guabirá que fue incapaz de “lavarse” la cara en su despedida del Nacional B.